Hielo y Fuego

Sesión fotografica Hielo y fuego

Lo de “¿podéis sonreír, por favor?”, lo dejamos para la gente normal. Con Susanne y Roald es: “¿Podéis encender un fuego, bañaros en un tanque de hielo, romper los bloques con un cuchillo de cazar ciervos, tocar un tambor de piel de llama andina, quemar plantas sagradas e invocar a un par de dioses escandinavos?” […]

Las cariátides o quién da más

Las cariátides o quién da más

Creedme cuando os digo que crear un logo a mi imagen y semejanza o usar una foto propia como apertura a esta web ha sido como proyectarme desde mi zona de confort hasta el planeta Miller, donde cada hora de vergüenza se siente como siete años en la Tierra.

Y aunque vengo a explicaros la función simbólica de esa imagen, que la tiene, no pretendo que suene a justificación, pues no la necesita. Elegir vivir en una zona de incomodidad constante, ya sea por la incertidumbre que sucede al atrevimiento o por estar haciendo algo que creemos que supera nuestras capacidades, es un requisito para una creatividad de calidad. Crear da miedo. Al menos a mí.

Aim blu dabadí dabadá

Aim blu dabadí dabadá

La propaganda es quizás el mejor ejemplo de un pez que se muerde la cola. Si dicen que el azul genera hasta un 80% más de confianza, que casi la mitad de las empresas de la lista Fortune 500 lo utilizan en su logotipo y que, por ejemplo, es el color favorito de los influencers (por nombrar tres de las cosas que encandilan a los buscadores del oro contemporáneo, que es oro habitual pero acompañado de publicaciones que demuestren que se tiene), muchas otras marcas lo adoptan, sumando dígitos a unas estadísticas que quizás me he inventado, o quizás no.

10 consejos para…

Heston sosteniendo tablas de ley

Los artículos que empiezan por “10 consejos para”, “Los mejores 10 tips”, “5 cosas que hacen los…” o “5 cosas que debes evitar si no quieres…” me gustan tanto como los vestidos de raso, el hígado a la plancha o las bombas nucleares.

Así que he pensado en redactar uno, y además como se debe, es decir, escribiendo el diez con números. Quería sentir que vivo al límite.

Los relacionaré con cómo invocar a las musas de la creatividad (no lo he anunciado en el título, porque eso no es lo importante) y os aseguro que no tienen ninguna base científica, solo la de una flexibilidad emocional casi acrobática.

Pues bien, esto es lo que a mí me funciona par rehidratar el cerebro cuando parece que se me ha secado.